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Con mucho éxito se realizo la observación lunar realizada en Punta Galeta, Colón, el pasado sábado 18 de mayo de 2013, junto con los amigos del Instituto Smithsonian. Participaron estudiantes de Colegios y de la Universidad, e incluso los investigadores alojados en el Laboratorio de la isla Galeta. Extraordinaria la charla presentada por Erika Cuello. No hay palabras. Grandes y chicos lo gozaron.

Felicidades.

 

Estas son algunas de las fotos que se tomaron, durante la charla astronómica en el Centro Cultural Chino-Panameño en Ciudad de Panamá, el viernes 17 de mayo de 2013, en la cual no se pudo realizar la observación nocturna que se tenia contemplada, debido a la inclemencia del estado del tiempo, esperamos que en otra ocasión se pueda llevar a cabo la observación.

 

http://www.abc.es/ciencia/20130517/abci-observan-mayor-explosion-nunca-201305170952.html

JOSÉ MANUEL NIEVES ABC_CIENCIA / MADRID
Día 17/05/2013 - 10.19h

Provocada por el impacto de un objeto, fue tan brillante que cualquiera que hubiera estado observando nuestro satélite en ese momento podría haberla visto sin necesidad de telescopio

Pulse para ver el video
NASA
Cientos de explosiones han sido registradas en la Luna desde 2005

Desde hace ya ocho años, los astrónomos han escrutado la Luna en busca de explosiones causadas por el impacto de meteoritossobre la superficie de nuestro satélite. Y se han dado cuenta de que esos impactos son mucho más comunes de lo que nadie hubiera esperado. De hecho, se han observado ya varios centenares de ellos. Pero el pasado 17 de marzo, los investigadores registraron la mayor explosión lunar de toda la historia de este programa.

“Ese día -afirma el astrónomo Bill Coke- un objeto de las dimensiones de una roca grande impactó contra la superficie lunar, en Mare Imbrium. Y explotó con un brillo diez veces superior a cualquiera de los que habíamos visto hasta ese momento”.

De hecho, la explosión fue tan brillante que cualquiera que hubiera estado observando la Luna en ese momento podría haberla visto sin necesidad de telescopio alguno. Durante cerca de un segundo, el lugar del impacto brilló con la intensidad de una estrella de magnitud 4.

Ron Suggs, un analista del Centro de Vuelos Espaciales Marshall, fue el primero en detectar el fogonazo, recogido en un vídeo grabado de forma automática por uno de los telescopios del programa. “Saltó justo en frente de mí -afirma el investigador-, y era muy brillante”.

El objeto que causó la explosión no era muy grande. Se trató de una roca de apenas 30 ó 40 cm. y unos 40 kg. de peso. Aunque, eso sí, a una extraordinaria velocidad, superior a los 90.000 km. por hora. A pesar del tamalo de la piedra, la explosión fue equivalente a la de cinco toneladas de TNT.

Bolas de fuego

Para Cooke, el impacto formó parte de un acontecimiento mucho mayor: “Durante la nche del 17 de marzo -recuerda el científico- las cámaras de la NASA y de la Universidad Western Ontario detectaronun número inusual de meteoroides dirigiéndose hacia la Tierra. Y todas esas bolas de fuego recorrieron órbitas idénticas entre la Tierra y el cinturón de asteroides”. Lo cual significa que la Tierra y la Luna son “apedreados” prácticamente al mismo tiempo.

“Mi hipótesis de trabajo -continúa Cooke- es que ambos eventos están relacionados, y que se trata del encuentro del sistema Tierra-Luna con una nube de escombros”. Tras la colisión, los datos fueron enviados al equipo de controladores de la misión Lunar Reconnaisance Orbiter, en órbita lunar desde el año 2009, que localizó un cráter de unos 20 metros de diámetro en el lugar del impacto.

A diferencia de la Tierra, que cuenta con la protección de la atmósfera, la superficie lunar está expuesta al contínuo bombardeo de esta clase de pequeños objetos que, en nuestro planeta, arden por la fricción mucho antes de tocar el suelo. Desde el año 2005, cuando empezó este programa de observación, los investigadores han registrado más de 300 impactos, aunque ninguno tan brillante como el del pasado 17 de marzo.

‘Curiosity’ taladra una segunda roca en Marte

ANALIZA UNA MUESTRA DE POLVO

 

http://www.europapress.es/ciencia/noticia-curiosity-taladra-segunda-roca-marte-20130521113100.html

Curiosity taladra su segunda roca en Marte

Foto: NASA/JPL-CALTECH/MSSS

MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -

El rover ‘Curiosity’ de la NASA ha utilizado el taladro en su brazo robótico para recoger una muestra de polvo del interior de una roca. En esta ocasión, la roca elegida es conocida como ‘Cumberland’ y se encuentra a 2,75 metros al oeste de la primera roca, llamada ‘John Klein’, que taladró hace unos tres meses. Ambas se encuentran en la zona de ‘Yellowknife Bay’.

Según ha explicado la agencia espacial estadounidense, ‘Curiosity’ taladró la roca el pasado domingo, realizando un agujero de 1,6 centímetros de diámetro y aproximadamente 6,6 centímetros de profundidad. Los materiales recogidos de esta zona están siendo ahora analizados por el ‘laboratorio’ con el que está equipado el propio rover. Los expertos esperan resultados “en los próximos días”, según ha apuntado la NASA.

El equipo científico espera utilizar el análisis de los materiales de ‘Cumberland’ para comprobar los resultados obtenidos la primera vez que taladró. Los resultados preliminares de análisis de polvo de la roca John Klein indicaron que el lugar tenía, hace mucho tiempo, las condiciones ambientales favorables para la vida microbiana.

Las condiciones favorables incluyen los ingredientes claves elementales para la vida, un gradiente de energía que podría ser explotada por los microbios y agua que no era duramente ácida o salada.

El Proyecto Mars Science del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA está utilizando ‘Curiosity’ para evaluar la historia de las condiciones ambientales habitables en el interior del cráter Gale.

Después de algunas observaciones más cerca de ‘Yellowknife Bay’ en donde se encuentran las dos rocas perforadas, el equipo del rover planea comenzar una caminata hacia el monte Sharp, en el centro del cráter.

FALLO TECNOLÓGICO

 

http://www.europapress.es/ciencia/noticia-mitad-animales-mision-espacial-rusa-regresa-vida-20130521125654.html

Bion-M1

Foto: ROSCOSMOS

MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -

El satélites biológico ruso Bion-M1, que hace un mes enviaba un centenar de animales al espacio, ha regresado a la Tierra con la mitad de la ‘tripulación’ muerta. Según han explicado los expertos, más de la mitad de los ratones (45) y los ocho jerbos de mongolia que viajaban en la nave murieron durante la misión espacial.

El portavoz de la Academia de Ciencias de Rusia, Vladimir Sychovos, ha culpado de la baja tasa de supervivencia a un fallo tecnológico de los equipos durante y a “las tensiones del espacio”. Según el experto, este resultado “era de esperar”.

Quienes sí han sobrevivido a este viaje han sido los 15 tritones que formaban parte de la tripulación, así como los caracoles y las plantas que también se enviaron. De hecho, los científicos han determinado que las especies que han quedado con vida son “suficientes” para seguir adelante con las investigaciones.

El objetivo de esta misión es estudiar los efectos biológicos de la ingravidez a largo plazo. Bion-M1 está equipado con cámaras internas para que los científicos puedan controlar a los animales durante el vuelo. Además, cuenta con sensores de seguimiento de la frecuencia cardíaca y la presión arterial de la tripulación. Los científicos han supervisado una variedad de indicadores de salud de los animales, mientras que la nave espacial ha informado sobre las condiciones del interior de la cápsula.

Los animales de Bion-M1 orbitaron durante un mes a una altitud de alrededor de 575 kilómetros, más del doble que la órbita de la Estación Espacial Internacional (ISS). En este sentido, los expertos recuerdan que los seres humanos sufren cambios físicos en microgravedad prolongada y para misiones de seis meses, como la que llevan a cabo en la ISS, siguen un programa de ejercicio riguroso destinado a evitar problemas de salud.

“Esta es la primera vez que unos animales han sido puestos en el espacio por su cuenta durante tanto tiempo”, ha señalado Sychov, quien ha añadido que “lo importante” para ellos es “comparar los datos de esta misión con las mejores herramientas de análisis que existen hoy en día”. A su juicio, esa es la diferencia entre esta misión y las anteriores realizadas de estas

Rosetta capta la Luna levantándose sobre la Tierra

Y LAS NUBES QUE CUBREN EL PACÍFICO

 

http://www.europapress.es/ciencia/noticia-rosetta-capta-luna-levantandose-tierra-20130521112601.html

La Luna levantándose sobre la Tierra

Foto: EMILY LAKDAWALLA /ESA

MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -

La nave espacial Rosetta de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha captado la imagen de la Luna mientras se levanta por encima de la Tierra, sobre las nubes que cubrían el Océano Pacífico.

Según ha informado la ESA, Rosetta realizó esta fotografía hace 8 años, el 3 de marzo de 2005. Fue tomada minutos después del máximo acercamiento de la nave espacial al planeta, a una altitud de unos 1.950 kilómetros.

Aunque en la imagen varias formaciones de nubes en el primer plano son lo primero que llaman la atención, también se puede observar la naturaleza delicada de la atmósfera de la Tierra, que se ve como un fino velo que separa el planeta del duro entorno espacial.

Por su parte, la Luna aparece bastante oscura, con el Oceanus Procellarum o “Océano de las Tormentas’ de frente. Es el más grande de los ‘mares’ lunares, formado por antiguos flujos de lava volcánica que estallaron en la superficie del satélite durante su historia temprana.

El destino final de Rosetta es el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, y desde su lanzamiento en marzo de 2004, se ha colocado alrededor de la Tierra tres veces (2005, 2007 y 2009) y de Marte una vez (2007) para obtener ‘patadas gravitacionales’ que lo impulsaran para continuar su persecución del cometa. La nave espacial también ha encontrado y fotografiado dos asteroides: Steins el 5 de septiembre de 2008 y Lutetia, el 10 de julio de 2010.

La ESA ha explicado que Rosetta ha entrado en hibernación en el espacio profundo en junio de 2011 y se despertará el 10 de enero de 2014 para proceder a su cita con el cometa varios meses después. Entonces, la nave acompañará del cometa alrededor del Sol, siendo testigo, por primera vez, de cómo un cometa helado es transformado por el calor del Sol.

Los cometas se consideran los bloques de construcción más primitivos del Sistema Solar, y es probable que ayudaran en la “semilla” que inició la vida en la Tierra. Mediante el estudio de la naturaleza de los componentes sólidos y gaseosos del cometa, Rosetta ayudará a los científicos a aprender más sobre el papel de los cometas en la evolución del Sistema Solar.

10.000 kilómetros de la Tierra en una sola imagen

Realizada con datos de satélite de la NASA

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/05/20/ciencia/1369042621.html

ELMUNDO.es | Madrid

Actualizado lunes 20/05/2013 11:37 horas

 

Desde Rusia hasta Sudáfrica. No es una epopeya colonialista del siglo XIX, sino una imagen por satélite que abarca casi 10.000 kilómetros de largo, desde el centro de Rusia hasta el norte de Sudáfrica. La misión Landsat Data Continuity, un satélite de la NASA que tiene como objetivo monitorear la Tierra desde la atmósfera, ha alcanzado su mayor altura, 705 kilómetros, y escaneado una franja 9.600 kilómetros de largo y 185 de ancho. Las imágenes se pueden observar en la web de la misión Earth Observatory de la NASA.

Todo en una imagen ininterrumpida en la que sólo un pequeño fragmento del Mar Rojo rompe el ‘viaje’ por tierra. Si tenemos en cuenta que alrededor de un 70 % de nuestro planeta está cubierto por agua, conseguir una fotografía tan amplia en la que más de un 90% de ella es tierra es mucho más impresionante.

El satélite Landsat de la Data Continuity Mission (LDCM), o misión de continuidad de datos se dedica a monitorear la Tierra desde el espacio para estudiar los recursos necesarios para la sostenibilidad de la humanidad, tales como alimento, agua y bosques.

El aumento de la población, que ya supera los 7.000 millones de personas, convierte a este programa en una misión más necesaria aún, que no sólo monitorea el impacto de este crecimiento en los recursos sino también los cambios que produce en el clima.

 

La odisea del espacio

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/05/17/ciencia/1368783116.html

Imagen de la Luna durante su perigeo, el momento en el que está más próxima a la Tierra. | Efe 

Imagen de la Luna durante su perigeo, el momento en el que está más próxima a la Tierra. | Efe

Ángel Díaz | Madrid

Actualizado viernes 17/05/2013 11:31 horas

La Luna es el objeto astronómico que más ha hecho pensar, imaginar, sufrir y deleitarse a nuestra especie desde sus mismos orígenes, incluso desde antes de que nos convirtiéramos en los actuales ‘Homo sapiens’. Su imponente presencia en el firmamento nocturno y la regularidad cíclica de sus fases han ayudado a la humanidad a ahondar en dos de sus más importantes éxitos evolutivos: la capacidad de medir y dominar el tiempo y la ambición de trascender los estímulos sensitivos para intentar explicar el mundo con la mente.

Contra la monotonía del ciclo solar del día y la noche, al que estamos ya acostumbrados desde antes de nacer gracias a la acción en nuestro cuerpo de ciertas hormonas, las fases de la Luna debieron suponer un auténtico reto para el primer sapiens que miró con curiosidad el cielo. Entender que, tras los ligeros cambios que se observan cada noche en el astro, subyace un patrón, y que, por tanto, la mente humana es capaz de adelantarse a ellos y predecirlos, fue sin duda uno de los más grandes hallazgos de la historia. Quizás, incluso, fuese el primero de ellos: había nacido el tiempo para nosotros, y con él la posibilidad de dividir las estaciones, los trabajos, los periodos de caza y siembra… La vida ya no sería nunca más un continuo fluir hacia ninguna parte, sino una sucesión más o menos organizada de tareas, eventos, etapas que concluyen y nuevos retos por venir. Todo bajo aquel preciso einclemente reloj que fue la Luna para las primeras sociedades humanas, marcando sin cesar el paso de los días, los meses, los años.

Las lenguas indoeuropeas contienen un amplísimo registro etimológico de esta relación entre la Luna y la medida del tiempo. La raíz más antigua que se conoce es el término indo-ario ‘me’, que significa ‘luna’ y del que se derivan las palabras en sánscrito ‘mas’ (luna), ‘masas’ (mes), ‘mati’ (medida) y ‘ma’ (tiempo). En el griego antiguo, la Luna pasa a ser ‘mene’; el mes, ‘men’; la medida, ‘metron’. Por eso hoy usamos palabras como ‘mensurable’ o ‘menstruación’, un ciclo que casualmente coincide con el lunar y, por tanto, con el mes de los calendarios lunares (en los solares, que son posteriores, la duración del mes está ligeramente ampliada para hacer coincidir al año con el ciclo de las cuatro estaciones).

Platón. | E.M.Platón. | E.M.

Estas raíces aún se conservan, de un modo u otro, en todas las lenguas indoeuropeas. Distintos idiomas de Europa usan las palabras ‘mane’ (danés), ‘maan’ (holandés), ‘mond’ (alemán) u otras similares para referirse a nuestro satélite. En inglés aún se dice ‘moon’ (luna), ‘month’ (mes), ‘measure’ (medida)… En castellano, todos estos términos también mantienen su raíz sánscrita, excepto ‘luna’, que, al igual que en italiano, francés o ruso,proviene del latín. Pero también en esta lengua había una estrechísima relación entre la medición del tiempo y el satélite terrestre. En la Roma clásica, el máximo sacerdote tenía la labor de subir a la colina Capitolina y anunciar (en latín, calare) el comienzo del nuevo mes cuando veía aparecer la Luna nueva. Por ello, el primer día del mes recibía el nombre de calenda, y de ahí deriva nuestra palabra ‘calendario’.

El tiempo, un regalo cósmico

Más allá de las lenguas indoeuropeas, los términos ‘luna’ y ‘mes’ poseen la misma raíz etimológica en casi todo el mundo, lo cual no es de extrañar si recordamos que un mes, al menos en origen, es exactamente una luna, es decir, el tiempo que pasa desde que nace una Luna nueva hasta que ésta muere y desaparece por completo del firmamento. El tiempo, la capacidad de medir y controlar la vida, no es para nuestros ancestros una dimensión del universo ni una cualidad interna de la mente humana, sino un regalo cósmico -o, quién sabe, quizás una maldición- emanado de aquella blanca y brillante deidad que reina en las noches. La Luna, como cualquier otro dios pagano, se involucra en nuestras vidas, pero ella permanece eterna, inmutable en su periodicidad. Nuestro tiempo, advertiría Platón, no es sino una imitación de la eternidad que se vislumbra en los cielos.

Fue este genial pensador, fundador de la Academia de Atenas, el primero que supo ver -o, al menos, el primero cuya obra nos ha llegado- hasta qué punto la visión del firmamento y del incesante ritmo de los astros es inseparable de la noción del paso del tiempo. Platón consideraba que allá arriba habitaba la perfección, y que todo lo que vivimos y sentimos en nuestro mundo –incluido el pasar de los años- es sólo un pobre y triste reflejo de aquella realidad superior. Lo que la Luna, el Sol y los planetas nos han enseñado con sus movimientos cíclicos es un modo de delimitar y comprender el tiempo, de hacerlo nuestro; de traer a la Tierra unos pedazos de eternidad sobre los que desplegar nuestras vidas. Según explica Platón en el Timeo, una de las obras maestras de la filosofía griega, el cielo y el tiempo surgieron en el mismo instante, ambos a imagen de la eternidad, y los astros fueron creados para que el hombre fuese capaz de medir numéricamente el tiempo.

Bien es cierto que, en el mundo académico actual, las geniales intuiciones de los sabios de la Antigüedad no se consideran, ni mucho menos, como verdades científicas, lo cual no quita para que tengan un inmenso valor cultural. Hoy sabemos que, si los pensadores de la antigua Grecia no llegaron más lejos, fue precisamente porque les faltó un elemento fundamental del método científico: corroborar sus ideas mediante la experiencia. Confiaron tanto en la capacidad de su mente para discernir sobre lo que ocurría a su alrededor, que se olvidaron de comprobar qué ideas eran realmente buenas y cuáles no eran sino pura fantasía. Aunque cabría preguntarse: ¿Por qué pensaban así? ¿Qué les llevó a desdeñar la validación experimental de las teorías? El filósofo de la ciencia Karl Popper, uno de los pensadores más importantes del siglo XX, intentó contestar a esa pregunta, inspirándose para ello en los estudios astronómicos de uno de los más admirados y enigmáticos filósofos griegos: Parménides.

El enigmático Parménides

Nacido hacia el 540 a. de C. en Elea, Parménides estudió muy posiblemente con los pitagóricos, pero los abandonó para seguir las enseñanzas de Jenófanes y crear su propia escuela. Sus ideas sobre el ser lo llevaron a sentar las bases de la lógica elemental, lo que le garantiza un lugar privilegiado en la historia de la Filosofía. Parménides pensaba que todo ser es eterno e inmutable, y aseguraba que este conocimiento le había sido revelado por una diosa en una especie de delirio iniciático.

Parménides. | E.M.Parménides. | E.M.

Más que en ningún otro sitio, en la Grecia clásica la locura es fuente de sabiduría, y de este viaje maníaco y alucinatorio brotarán las semillas del pensamiento lógico más puro: el ser, es; el no ser, no es. A partir de esta tautología, de apariencia inofensiva y surgida de las mismas entrañas del mito, nace inevitablemente un nuevo mundo gobernado por límites, definiciones y fronteras. Ya no podremos volver a ser, a ver o a pensar al mismo tiempo una cosa y su contraria. Hemos sido separados de la naturaleza, y estamos solos. Únicamente el humano ha de obedecer a su propia lógica: nunca más seremos bestias, y jamás podremos ser dioses. La inspiradora de este terrible y grandioso salto al vacío, de acuerdo con la interpretación de Popper, no habría sido otra que la Luna. La misma Luna que constantemente crecía y decrecía sobre el cielo transparente de Elea, ante la atenta y rigurosa mirada de Parménides.

El filósofo de Elea realizó varios descubrimientos astronómicos de interés, entre ellos que la Luna no tiene luz propia, sino que refleja los rayos solares. Siguiendo una práctica que hoy resultaría insólita, pero no tanto en un tiempo en que aún predominaba la transmisión de la cultura por vía oral, Parménides redactó en forma de poema sus estudios de la naturaleza. Los siguientes versos dan cuenta del hallazgo:

‘Brillante en la noche con el regalo de su luz

alrededor de la Tierra vaga,

por siempre dejando que su mirada

se vuelva hacia los rayos de Helios’.

Karl Popper. | E.M.Karl Popper. | E.M.

Helios, naturalmente, es el Sol, y el de Parménides fue un descubrimiento astronómico de primerísima magnitud. Gracias a él pudo Anaxágoras, poco después, ofrecer una explicación científica de los eclipses. Fue el primer paso, además, para descubrir que los astros interactúan entre sí y que no todo gira en torno a la Tierra, que no somos el centro del universo. En 1992, en uno de sus últimos trabajos, Karl Popper escribió: “Desde el día en que leí estas líneas por primera vez, hace 74 ó 75 años, nunca he mirado a Selene sin darme cuenta de cómo su mirada realmente se gira hacia los rayos de Helios (aunque él a menudo está bajo el horizonte). Y recuerdo a Parménides con gratitud”.

Los sentidos nos engañan

Hasta que Parménides enunció su teoría, se creía que la Luna era una llama de fuego que crecía y se apagaba alternativamente, o bien que el movimiento de planos celestiales (entendiendo la idea de plano como una realidad física y tangible) ocultaban y volvían a mostrar al astro con sus movimientos mecánicos. Pero el pensador de Elea se había dado cuenta de que es la propia luz del Sol, encargada de iluminar al disco lunar, la que determina que lo veamos de una forma u otra -o incluso que no lo veamos en absoluto-. La conclusión es clara, sobre todo para alguien que no conoce la naturaleza de la luz y tan solo ve cómo un objeto aparece y desaparece ante sus ojos: no podemos fiarnos de lo que vemos; los sentidos nos engañan.

Solo la razón, por tanto, serviría para analizar argumentos y teorías, de acuerdo con el filósofo y astrónomo de Elea. “Parménides fue el primer gran teórico, el primer creador de una teoría deductiva, uno de los más grandes pensadores de la historia. No sólo construyó el primer sistema deductivo, sino también el más ambicioso, más osado y más escalofriante que nunca se haya hecho”, afirma, a más de dos milenios vista, un maravillado Karl Popper.

Parménides fue, por eso mismo, el primer pensador en tomar partido por uno de los dos bandos que desde entonces han dividido a filósofos y científicos de toda índole. “La guerra aún continúa”, recuerda Popper. “La guerra de la observación y la experimentación contra la teoría; de los creyentes en la percepción sensorial contra los pensadores: tanto en la ciencia como en el academicismo”. No es esta la única guerra ni la más cruel, aunque sí la más longeva, que ha provocado la observación de los astros a lo largo de la historia.

En los Andes australes, los Himalayas y Alaska

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/05/17/natura/1368789744.html

Imágen del glaciar Perito Moreno, en la Patagonia argentina. | Efe 

Imágen del glaciar Perito Moreno, en la Patagonia argentina. | Efe

Efe | Washington

Actualizado viernes 17/05/2013 13:22 horas

Los glaciares en los Andes australes, los Himalayas y Alaska se cuentan entre los que han perdido más hielo en años recientes contribuyendo al aumento del nivel de los mares, según un estudio que publica hoy la revista Science.

Si bien el 99 por ciento del hielo terrestre en el planeta se encuentra en Groenlandia y la Antártida, los otros glaciares del mundo contribuyeron casi tanto a la subida del nivel de los mares como el deshielo de esos dos mantos helados entre 2003 y 2009, según la investigación de las Universidades Clark y Colorado.

Las mayores pérdidas de hielo glaciar ocurrieron en el Ártico canadiense, Alaska, las costas de Groenlandia, el sur de los Andes y los Himalayas. Los glaciares fuera de los mantos helados de Groenlandia y la Antártida perdieron un promedio de aproximadamente260.000 millones de toneladas métricas de hielo cada año durante el estudio, causando un aumento de 0,7 milímetros por año en los niveles oceánicos, añadió el estudio que publica Science.

Los investigadores compararon las mediciones en tierra con los datos provistos por el Satélite de Hielo, Nubes y Elevación Terrestre (ICESat, por sus siglas en inglés) y el Experimento de Clima y Recuperación de Gravedad (GRACE) de la agencia espacial estadounidense NASA, paracalcular las pérdidas de hielo en los glaciares de todo el planeta.

¿Cuánto contribuyen?

“Por primera vez hemos podido determinar con mucha precisión cuánto contribuyen estos glaciares al aumento del nivel marino”, dijo el profesor de geografía Alex Gardner, de la Universidad Clark, en Worcester, Massachusetts. “Estos cuerpos más pequeños de glaciares pierden, actualmente, tanta masa como los mantos helados“, agregó.

Dado que la masa de hielo glaciar “es relativamente pequeña en comparación con los enormes mantos helados que cubren Groenlandia y la Antártida, la gente tiende a no preocuparse por ella“, dijo el coautor del estudio, Tad Pfeffer, de la Universidad de Colorado en Boulder.

El ICESat, que cesó sus operaciones en 2009, midió los cambios de los glaciares usando altimetría por láser, un método que rebota los pulsos de láser en la superficie del hielo para determinar la altura del mando helado.

Variaciones en el centro de gravedad de la Tierra

El sistema de satélite GRACE, que sigue operando, detecta lasvariaciones en el campo de gravedad de la Tierra resultantes de los cambios en la distribución de masa de la Tierra, incluidos los desplazamientos de hielo.

Los cálculos científicos actuales pronostican que si se derritiesen todos los glaciares del mundo eso elevaría el nivel del mar en aproximadamente 60 centímetros. Si se derritiera todo el manto de hielo de Groenlandia el nivel del mar subiría unos seis metros, y si la Antártida perdiese toda su cubierta de hielo los niveles de los mares aumentarían casi 60 metros.

Tiene rota una rueda del motor que lo mueve

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2013/05/16/ciencia/1368702371.html

Recreación artísitica del telescopio espacial Kepler. | NASA 

Recreación artísitica del telescopio espacial Kepler. | NASA

Efe | Washington

Actualizado jueves 16/05/2013 13:08 horas

La NASA anunció hoy que el telescopio Kepler, encargado de buscar pruebas de la existencia de planetas similares a la Tierra, presenta un “fallo” en el sistema de dirección del aparato que podría poner en peligro su futuro.

Los técnicos espaciales indicaron que han perdido el control de dos de los cuatro rotores utilizados para estabilizar el telescopio y ajustar la dirección de sus lentes. “Es cierto que necesitamos tres rotores de reacción. Pero no diría que Kepler está caído y fuera de operaciones”, explicó el jefe científico de la NASA, John Grunsfeld, en teleconferencia.

Asimismo, la agencia espacial reconoció que “existen claras indicaciones de que ha habido un fallo interno en el rotor“, por lo que el telescopio ha sido pasado al Modo de Seguridad de Propulsión Controlado, a la espera de que los técnicos intenten la difícil reparación.

El fallo compromete su precisión

Por ahora, el aparato está en situación “estable y segura”, agregó Charles Sobeck desde el centro Ames Research Center en Moffett Field, California, que lo controla. No obstante, explicaron que con este fallo en el segundo rotor “es poco probable que el telescopio pueda volver al punto de exactitud que garantiza su fotometría de alta precisión”.

La NASA apuntó, en una nota de prensa, que, aunque la recolección de datos concluyese, “la misión tiene sustanciales cantidades de información aún por analizar y la secuencia de descubrimientos científicos se espera que continúe por años”.

El Kepler, que vigila más de 150.000 estrellas en busca de planetas o candidatos a planetas y ha sido una las misiones recientes de más éxito de la NASA, se encuentra orbitando el Sol a 64.000 millones de kilómetros de la Tierra.

Lanzado en 2009 en busca de pruebas de la existencia de planetas similares a la Tierra o en los que se den las condiciones de temperatura medias donde pueda existir agua líquida, durante sus primeros años de misión ha detectado 132 planetas más allá de nuestro sistema solar.

El Kepler, con un presupuesto de 600 millones de dólares y cuya misión estaba previsto que concluyera a finales de 2012, fue prolongada hasta el 30 de septiembre de 2016.

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