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Se solventará con un trasplante de ordenador

La radiación solar, principal hipótesis de la avería del satélite GOCE

Foto: ESA

MADRID, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los iones pesados de la radiación solar son la principal hipótesis que baraja la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), entidad coordinadora de la misión en el espacio, sobre la grave avería del satélite GOCE y que le han impedido continuar enviando a la Tierra datos sobre el campo gravitatorio terrestre, su principal objetivo. No obstante, los científicos y la industria ya trabajan en un ‘parche de software’ que permitirá conjugarlos en uno sólo.

Así lo ha explicado a Europa Press el jefe Mantenimiento de Satélites de Observación de la Tierra de la ESA en el Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial (ESTEC) de Noordwijk (Holanda), el español Miguel Canela, que ha recalcado que, al tratarse del satélite que vuela más cerca de la Tierra, a unos 400 kilómetros de altitud, ha podido verse afectado por estas radiaciones, “capaces de atravesar las protecciones metálicas del satélite”.

La Tierra está rodeada de una intensa radiación de partículas, según explica Canela. De hecho, existen dos zonas, conocidas como los ‘cinturones de Van Allen’, que circundan la Tierra con forma tiroidal — de donut — y que están compuestas por iones que se atrapan por el efecto del campo magnético terrestre. La densidad de estas radiaciones aumenta en los polos y en una zona del Atlántico sur.

“Esos iones afectan y atraviesan metales de gran espesor. Entonces es posible que esas radiaciones hayan facilitado el envejecimiento anticipado de ciertos elementos de los procesadores”, ha puntualizado el máximo responsable del mantenimiento de satélites de la ESA.

FALLO EN LOS ORDENADORES

La ESA ha analizado durante cerca de tres semanas los fallos en el sistema del ‘Explorador del Campo Gravitatorio y de la Circulación Oceánica’ (GOCE, por sus siglas). “Una parte del ordenador nominal falló hace unos cinco meses y entonces se empleó el de repuesto hasta que hace tres semanas también se estropeó. Son fallos diferentes y aislables, que permiten combinar dos ordenadores uno”, ha detallado Canela.

“Normalmente se trabaja con un ordenador o con otro, y ahora lo que hemos pensado es trabajar con ambos en paralelo, en función de las operaciones que es capaz de hacer cada uno. Para ello, los vamos a comunicar entre sí, de forma que se trata de dos ordenadores en uno”, ha recalcado.

De hecho, la industria está fabricando unos ‘parches de software’ para que los computadores puedan trabajar en paralelo, se comuniquen entre sí. “Es una especie de trasplante. Se utiliza el riñón del otro ordenador porque el del redundante falla. Por sí solos no podrían trabajar”, ha puntualizado.

MISIÓN COMPLETADA

Gracias a la escasez de actividad solar, la misión GOCE ha podido tomar todas las medidas del campo gravitatorio terrestre sin interrupciones, de forma continuada. “Con los datos que se tiene hasta la actualidad ya se han cumplido los objetivos principales”, detalla el experto.

No obstante, indica que la misión no se cerrará porque los científicos planean ampliar los objetivos, gracias a que la energía disponible para la misión puede seguir empleándose. En pocos meses habrá reuniones para que, con este apaño de los dos ordenadores, probablemente se consiga estirar hasta 2012 el tiempo nominal de la misión.

Residuos orbitales

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/08/31/ciencia/1283265132.html

Más de 15.000 fragmentos de basura espacial contaminan nuestra órbita

Recreación de la basura espacial. | ESA

Recreación de la basura espacial. | ESA

  • La basura espacial ha aumentado de forma significativa el último semestre
  • La Agencia Espacial Europea (ESA) es la entidad con menos basura espacial
  • La NASA cuenta con un programa que detecta por radares estos cuerpos

Europa Press | Madrid

Actualizado martes 31/08/2010 16:32 horas

La basura espacial ha aumentado un tres por ciento durante este primer semestre de 2010 y ya rodean a la Tierra más de 15.550 escombros, desde viejos cohetes y lanzadores hasta satélites en desuso, según se desprende del último informe trimestral de la Oficina del Programa de la NASA de Restos Orbitales (NASA Orbital Debris Program Office).

La ‘basura espacial’ es la cantidad de satélites activos o inactivos que han sido lanzados o bajados de sus órbitas para ser hundidos en el mar, cohetes espaciales antiguos y en funcionamiento, y demás objetos, procedentes de la fragmentación de residuos generados por ejemplo en explosiones.

Así, en seis meses el número de restos espaciales ha pasado de los 15.090 a los 15.550, un tres por ciento más que hace seis meses y un 4,6 por ciento más que hace un año, un aumento significativo si se tiene en cuenta que se ha pasado de los 14.863 almacenados en julio de 2009 a los 15.550 actuales.

Un estudio sugiere que el aumento de dióxido de carbono atmosférico favorece la proliferación de la basura espacial

La estadística de países y organizaciones que desechan estos aparatos se repite y, en este semestre, de los 15.550 cuerpos espaciales, la ‘Commonwealth of Independent States’ (CIS), Reino Unido y sus colonias, es la que mayor cantidad de basura registra en el espacio, con un total de 5.833 objetos; seguida de Estados Unidos con 4.824, y de China con 3.388.

Mientras, la Agencia Espacial Europea (ESA) es la entidad con menos basura espacial, con tan sólo con 83 cuerpos, de los que concretamente 39 proceden de explosiones y 44 son cohetes, cuerpos y demás escombros.

La NASA cuenta con el programa ‘U.S Space Surveillance Network’, una iniciativa del Ejecutivo estadounidense que detecta por radares estos cuerpos, que deben superar los cinco centímetros, los controla, cataloga e identifica, además de predecir cuándo y dónde caerán en la Tierra.

27 de agosto de 2010


Bob Elbert / ISU

Los astrónomos Massimo Marengo y Carlos Kerton, de la Universidad Estatal de Iowa (ISU) están utilizando el telescopio espacial Spitzer para estudiar las estrellas en las regiones externas de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Marengo estudia estrellas grandes de baja temperatura y los discos de polvo que se forman alrededor de ellas. Kerton está utilizando datos de Spitzer para estudiar regiones de formación de estrellas en la galaxia.

Massimo Marengo, profesor asistente de física y astronomía, está utilizando datos del telescopio infrarrojo Spitzer para estudiar estrellas grandes y frías y los discos polvorientos que se forman alrededor de éstas y otras estrellas, a medida que evolucionan sus sistemas planetarios. Es coautor de un nuevo artículo científico que describe cómo los sistemas de estrellas dobles en tensión podrían ser eficientes “destructores de mundos”, debido a que las colisiones de planetas pueden ser comunes dentro de estos sistemas. El artículo fue publicado en la edición del 19 de agosto de 2010 de The Astrophysical Journal Letters.

Charles Kerton, como profesor asociado de física y astronomía, está utilizando datos de Spitzer para estudiar las regiones de formación estelar de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Es coautor de un nuevo artículo científico que utiliza imágenes de Spitzer para identificar las regiones internas de la Vía láctea donde se están formando estrellas de masa intermedia. El artículo fue publicado en la edición de agosto de The Astronomical Journal.

El telescopio espacial Spitzer de la NASA fue lanzado el 25 de agosto de 2003, en una órbita alrededor del Sol. Su telescopio de 85 cm de diámetro y tres instrumentos científicos están diseñados para detectar radiación infrarroja o calórica. Para ello, el ensamblaje del telescopio tuvo que ser enfriado hasta cerca de unos pocos grados del cero absoluto (o -273 Celsius). El telescopio se quedó sin helio líquido refrigerante el pasado verano boreal, pero es todavía capaz de recopilar datos con sus dos detectores de longitud de onda más corta.

Una de las tareas iniciales del telescopio fue el estudio del centro polvoriento y lleno de estrellas de la Vía Láctea. El telescopio, como parte de un relevamiento astronómíco llamado GLIMPSE360, ahora está apuntando hacia las regiones exteriores de la galaxia y está empezando a enviar imágenes de esas áreas remotas. El relevamiento está liderado por Barbara Whitney, científica superior en la Universidad de Wisconsin-Madison y científica investigadora senior en el Instituto de Ciencia Espacial de Boulder, Colorado.

Kerton y Marengo de la Universidad del Estado de Iowa dicen que el telescopio espacial es una parte importante de su trabajo científico.

“Me permite ver objetos que están ocultos”, dijo Kerton, quien ayudó a planificar el relevamiento GLIMPSE360. “Me permite detectar estrellas jóvenes, recién formadas que no pueden ser vistas de otra manera. Y las muestra con una resolución que nos ayuda a entender lo que estamos viendo”.

Donde los viejos relevamientos mostraban una sola mancha, dice Kerton, las imágenes de Spitzer muestran un cúmulo de estrellas.

Marengo comenzó a trabajar con el experimento Spitzer antes que fuera lanzado. Cuando formaba parte del personal del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsoniano, en Cambridge, Massachusetts, integró el grupo de instrumental que construyó y calibró el hardware de Spitzer.

“Spitzer es realmente muy sensible”, dijo Marengo. “La primera vez que fue encendido – antes de incluso ser calibrado – una exposición de 10 segundos proveyó la profundidad equivalente a una exposición que solía llevar 10 horas con el telescopio Keck de 10 metros, el más grande en la Tierra”.

Cuando los astrónomos intentan observar estrellas muy frías y débiles, dijo, esto es una gran ventaja. Y por su trabajo, dijo que no hay ningún telescopio en la superficie terrestre que se pueda comparar con la funcionalidad de Spitzer.

Y ahora que el telescopio espacial Spitzer está apuntando más allá de la más conocida región interna de la galaxia, Kerton y Marengo dijeron que ayudará a los astrónomos a entender partes inexploradas de nuestra galaxia hacia el final del relevamiento GLIMPSE360, a principios del año próximo.

“Spitzer está llegando más y más lejos”, dijo Marengo. “Y año a año está revelando más”.

Más información en:

30 de agosto de 2010


Brendan Bowler and Michael Liu, IfA/ Hawaii

Los astrónomos de la Universidad de Hawai han medido la temperatura de un planeta joven gigante gaseoso girando alrededor de otra estrella usando el Observatorio WM Keck y los resultados son sorprendentes. Ellos han encontrado que su atmósfera es diferente a la de cualquier planeta extrasolar estudiado previamente.

Los astrónomos determinaron la temperatura del planeta al obtener un espectro de su luz emitida. Como resultado, encontraron que los actuales modelos teóricos de los planetas gaseosos gigantes no podían explicar todos los datos. El equipo sospecha que la razón es la presencia de polvo en la atmósfera del planeta. Los modelos con cantidades normales de polvo no se parecen a este planeta, pero los modelos con nubes de polvo excepcionalmente gruesas trabajan mucho mejor. Por lo tanto, parece que los jóvenes planetas gigantes gaseosos están muy nublados.

“Estamos en un punto donde no sólo podemos hacer imágenes directas de planetas alrededor de otras estrellas, sino que también podemos empezar a estudiar las propiedades de sus atmósferas en detalle. La espectroscopía directa de exoplanetas es el futuro en este campo”, dijo Brendan Bowler, estudiante graduado en la Universidad de Hawai y autor principal del estudio.

El planeta, conocido como HR 8799 B, es uno de los tres planetas gaseosos gigantes en órbita alrededor de la estrella HR 8799, ubicada a 130 años luz de distancia de la Tierra, en la constelación de Pegaso. Como referencia, la distancia a la estrella nocturna más cercana a la Tierra es de unos cuatro años luz. HR 8799 b es el planeta de menor masa alrededor de la estrella, alrededor de siete veces la masa de Júpiter. Este sistema de múltiples planetas fue descubierto por imagen directa, en 2008, y ahora, sólo un año y medio después, los astrónomos han obtenido un espectro de uno de sus planetas. El espectro de un planeta contiene mucha más información que una sola imagen: puede revelar la temperatura, composición química y propiedades de las nubes del planeta.

La técnica que usó el equipo para determinar la temperatura del planeta se basa en la química de la atmósfera del planeta. En concreto, la presencia o ausencia de metano gaseoso se puede utilizar como un termómetro. El equipo encontró que HR 8799 b muestra poco o nada de metano en su atmósfera. Con base en su espectro y en las imágenes previamente obtenidas del planeta, y comparando las observaciones con los modelos teóricos de atmósferas de baja temperatura, estiman que la temperatura más baja posible para el planeta es de unos 1200 Kelvin.

Los modelos, sin embargo, trabajaron mal al reproducir todos los datos. Los actuales modelos teóricos predicen que HR 8799 b debe tener cerca de 400 Kelvin menos que lo que se mide, a partir de la edad del planeta y la cantidad de energía que emite en la actualidad. El equipo sospecha que la diferencia obedece a que el planeta tiene mucho más polvo y nubes que lo esperado por los modelos actuales.

“Los estudios directos de los planetas extrasolares están aún en su infancia. Pero incluso en esta etapa inicial, estamos aprendiendo que estos objetos son de una especie diferente a los objetos que hemos conocido previamente “, dijo Michael Liu, profesor de astronomía de la Universidad de Hawai y coautor del estudio.

Los planetas alrededor de HR 8799 son increíblemente débiles, unas 100.000 veces más débiles que la estrella que los alberga. Para obtener el espectro de la HR 8799 B, el equipo se basó en el sistema de óptica adaptativa del telescopio Keck II para hacer una imagen ultra-aguda de la estrella durante muchas horas. Luego utilizaron el instrumento denominado OSIRIS instalado en Keck, un tipo especial de espectrógrafo, para separar con precisión el espectro del planeta de la luz de su estrella anfitriona.

“Los sistemas de óptica adaptativa en Keck y otros grandes telescopios terrestres hacen imágenes más nítidas que incluso el telescopio espacial Hubble. Con la óptica adaptativa estamos aprendiendo muchísimo acerca de objetos que son más pequeños que las estrellas de menor masa y más grande que los planetas más masivos gaseosos gigantes del Sistema Solar “, dijo Trent Dupuy, estudiante graduado de la Universidad de Hawai y coautor del estudio. El Dr. Michael Cushing del Laboratorio de Propulsión a Reacción, JPL, era también miembro del equipo al anunciar estos resultados.

Aunque ya han sido descubiertos más de 500 planetas  alrededor de otras estrellas, sólo de seis planetas se han obtenido imágenes directas. Tres de éstos están alrededor de HR 8799 y fueron descubiertos, en 2008, por Christian Marois del Consejo Nacional de Investigación de Canadá y colaboradores. Cuando se anunció, el descubrimiento representaba una de las primeras imágenes directas de la luz emitida por planetas extrasolares.

Un artículo que describe el estudio será publicado en la revista Astrophysical Journal más adelante, este año.

Más información en:

http://keckobservatory.org/

Continúan los preparativos para la misión STS-133

Por Claudio Mariani

http://www.programaespacial.com/pe/ver_noticias.php?codigo=1283189487


En el dia de hoy se presurizaron los neumáticos del Discovery.

La presurización es uno de los tantos trabajos que quedan por realizar dentro de la linea de tiempo hacia el despegue del Discovery el próximo 1 de Noviembre desde el Centro Espacial Kennedy.

Mientras tanto la tripulación se dedicó a realizar los entrenamientos simulando el reingreso del Transbordador en el Johnson Space Center en Houston.

El Robonauta R-2 ya se encuentra listo para el despegue contenido dentro del Permanent Multipurpose Module (PMM).

En cuanto al Discovery, ya fueron ensamblados en el Edificio de Ensamblaje, los Boosters al Tanque Externo.

La STS-133 será la misión número 35 hacia la Estación Espacial Internacional, su tripulación estará conformada por el Comandante Steven Lindsey, el piloto Eric Boe y los especialistas de misión Alvin Drew, Michael Barratt, Tim Kopra y Nicole Stott.

25 de agosto de 2010


ESO/ M.Kornmesser/ L. Calçada

Mientras que la percepción común de los asteroides es que son pesadas rocas gigantes en órbita , un nuevo estudio demuestra que en realidad son ‘pequeños mundos’ en constante cambio que pueden dar a luz a  pequeños asteroides que se separan para iniciar su propia vida a medida que giran alrededor del Sol.

Los astrónomos han sabido que los pequeños asteroides consiguen “girar” a rápidas velocidades de rotación por la luz solar que cae sobre ellos, al igual que las hélices bajo acción del viento. Los nuevos resultados muestran que los asteroides giran lo suficientemente rápido como para someterse a la “fisión por rotación”, dividiendose en dos piezas que luego comenzarán a orbitar una a la otra. Estos “asteroides binarios” son bastante comunes en el Sistema Solar.

El nuevo estudio, liderado por Petr Pravec del Instituto Astronómico de la República Checa y con la participación de la Universidad de Colorado en Boulder y 15 instituciones de todo el mundo, muestra que muchos de estos asteroides binarios no quedan atados entre sí y escapan, formando dos asteroides en órbita alrededor del Sol donde previamente había uno solo. El estudio aparece en la edición del 26 de agosto de 2010 de  la revista Nature.

Los investigadores estudiaron a 35 de los llamados “asteroides binarios,” asteroides separados en órbita alrededor del Sol que se han acercado el uno al otro en algún momento de los últimos millones de años – generalmente dentro de algunos kilómetros – a velocidades relativamente muy bajas. Ellos midieron el brillo relativo de cada par de asteroides, que corresponden a su tamaño, y se determinó el giro de los pares de asteroides usando una técnica conocida como fotometría.

“Estaba claro para nosotros, entonces, que sólo las órbitas computadas de los asteroides binarios no eran suficientes para entender su origen”, dijo Pravec. ”Teníamos que estudiar las propiedades de los cuerpos. Se utilizaron técnicas fotométricas que nos permitieron determinar sus tasas de rotación y estudiar sus tamaños relativos”.

El equipo de investigación demostró que todos los asteroides binarios del estudio tenían una relación específica entre los miembros grandes y pequeños, con el más pequeño siempre inferior al 60 por ciento del tamaño de su asteroide compañero. La medida encaja precisamente con una teoría desarrollada en 2007 por Daniel Scheeres, coautor del estudio y profesor de ciencias de ingeniería aeroespacial en CU-Boulder .

La teoría de Scheeres predice que si un asteroide binario se forma por fisión en rotación, sólo pueden escaparse de sí en caso que el más pequeño sea inferior al 60 por ciento del tamaño del asteroide más grande. Cuando uno de los asteroides en el par es lo suficientemente pequeño,  puede “hacer una pausa” y escapar de la danza orbital, esencialmente, alejándose para iniciar su propia “familia de asteroides”, dijo. Durante la fisión en rotación, los asteroides se separan suavemente entre sí a velocidades relativamente bajas.

“Ésta es quizás la más clara evidencia observacional que los asteroides no son sólo piedras grandes en órbita alrededor del Sol que mantienen la misma forma con el tiempo”, dijo Scheeres. ”En cambio, son pequeños mundos que pueden cambiar constantemente a medida que crecen y, en ocasiones, dar a luz a los pequeños asteroides que a continuación iniciarán su propia vida en órbita alrededor del Sol”.

Aunque los asteroides binarios fueron descubiertos en 2008 por el co-autor del artículo David Vokrouhlicky, de la Universidad Carolina de Praga, su proceso de formación quedó como un misterio hasta el nuevo estudio publicado en Nature.

Cuando se forman los asteroides binarios, las órbitas de los dos asteroides uno alrededor del otro, son inicialmente caóticas, dijo Scheeres. ”El más pequeño roba energía de rotación al más grande, haciendo que éste  gire más despacio y el tamaño de la órbita de los dos se amplía. Si el segundo asteroide es lo suficientemente pequeño, hay suficiente energía en exceso para la pareja como para escapar uno y entrar en su propia órbita alrededor del Sol”.

Varios telescopios en todo el mundo se utilizaron para el estudio, con las observaciones más completas realizadas con el telescopio de 1 metro en el Observatorio Wise, en el desierto de Negev, en Israel y el telescopio danés de 1,54 metros en La Silla, Chile. ”Este estudio establece una conexión clara entre asteroides girando y rompiéndose en pedazos, mostrando que los asteroides no son cuerpos monolíticos estáticos”, dijo Vokrouhlicky.

Los asteroides que pueblan el Sistema Solar se concentran principalmente en el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter, a unos 200 millones de kilómetros del Sol, pero se extienden hasta el límite del Sistema Solar interior, los cuales son conocidos como los asteroides cercanos a la Tierra. Es probable que haya casi un millón de asteroides más grandes que 1 kilómetro de diámetro, en órbita solar. La nave WISE de la NASA ha detectado 25.000 asteroides nunca antes vistos en sólo seis meses.

Los astrónomos creen que la mayoría de los asteroides no son trozos de roca sólida, sino montones de escombros que vienen en formas que van desde muñecos de nieve y huesos de perro hasta papas y bananas, siendo que cada asteroide está esencialmente pegado por las fuerzas gravitacionales.

“La luz del Sol que golpea un asteroide de menos de 10 kilómetros de diámetro puede cambiar su rotación durante millones de años, una versión lenta de cómo reacciona al viento, un molino de viento”, dijo Scheeres, que ha estudiado los asteroides en la última década. ”Esto hace que el asteroide más pequeño gire más rápidamente hasta que pueda sufrir la fisión por rotación. No es difícil para estas parejas de asteroides ser empujadas al límite”.

El estudiante doctoral de CU-Boulder Seth Jacobson, del departamento de ciencias planetarias y astrofísicas, co-autor del artículo de Nature, dijo que la parte más sorprendente del estudio fue demostrar que la luz del Sol jugó el papel clave en los asteroides ‘nacientes’. ”Hubo un tiempo en que  la mayoría de los astrónomos se referían a los asteroides como bichos”, dijo Jacobson. ”Pero cuanto más aprendemos acerca de ellos, más emocionantes resultan. No son sólo grandes trozos de roca, pues tienen la habilidad dinámica para evolucionar “.

Los asteroides en el estudio oscilaron entre cerca de 1 kilómetro a cerca de 10 kilómetros de diámetro, dijo Jacobson. Dijo que uno de los mayores problemas es lo que está por debajo de las superficies de los asteroides. ”Esto es algo que simplemente no lo sabemos aún”, dijo.

Los asteroides se han convertido en un tema candente, dijo Scheeres. La nave espacial japonesa Hayabusa ha hecho dos descensos en el asteroide Itokawa en 2005 antes de su reciente regreso a la Tierra – la primera nave espacial en visitar un asteroide y regresar al planeta. Los científicos tienen la esperanza de recuperar de la nave por lo menos algunas partículas del asteroide, lo que puede dar más información sobre el origen y evolución del Sistema Solar hace unos 4600 millones años.

El presidente Barack Obama este año anunció su plan para la exploración planetaria que consiste en realizar futuros alunizajes tripulados para luego enviar astronautas a un asteroide cercano a la Tierra en las próximas dos décadas. Obama y otros ven un exitoso descenso tripulado en un asteroide como un escalón para que el ser humano finalmente descienda en Marte.

“Los asteroides son importantes para comprender la vida en la Tierra”, dijo Pravec. Señaló que el asteroide de Chicxulub se cree que se estrelló contra la península de Yucatán hace 65 millones de años y causó que los dinosaurios se extinguieran, esencialmente reajustando el reloj evolutivo en la Tierra. Algunos asteroides incluso contienen aminoácidos – los bloques de construcción de la vida – provocando que algunos científicos especulen conque la vida en la Tierra podría haber venido de los asteroides.

Otros co-autores del estudio son de las instituciones de Carolina del Norte, California, Massachusetts, Chile, Israel, Eslovaquia, Ucrania, España y Francia.

Más información en:

http://www.colorado.edu/

Sorprendentes nuevas imágenes del Sol

24 de agosto de 2010


BBSO/ Ciel et Espace

Philip R. Goode, distinguido Profesor del Instituto Tecnológico de New Jersey (NJIT) y el equipo del Observatorio Solar Big Bear (BBSO) han logrado la “primera luz” del telescopio que usa un espejo deformable en lo que se conoce como óptica adaptativa, en el BBSO. Una imagen de una mancha solar se publicó el 23 de agosto de 2010 en el sitio web de Ciel et Espace, como imagen del día.

“Esta foto de una mancha solar es ahora la más detallada que se haya obtenido en luz visible”, según Ciel et Espace.  En septiembre, esta popular revista de astronomía de Francia, publicará más imágenes del Sol tomadas con el nuevo sistema de óptica adaptativa del BBSO.

Goode dijo que las imágenes se lograron con el Nuevo Telescopio Solar (NST) de 1,6 metros de apertura libre fuera del eje del BBSO. El telescopio tiene una resolución que cubre unos 80 kilómetros de la superficie del Sol.

El telescopio, el mayor instrumento solar basado en la superficie terrestre, es la joya de la corona del BBSO, la primera instalación de observación solar construida en más de una generación en los Estados Unidos. El instrumento está pasando por su fase de puesta en servicio. Desde 1997, bajo la dirección de Goode, el NJIT es propietario y maneja el BBSO. El observatorio está localizado en un claro lago de montaña, caracterizado por una estabilidad atmosférica sostenida. Esto es esencial para el interés principal del BBSO que es medir y comprender fenómenos solares complejos, utilizando telescopios e instrumentos dedicados.

Las imágenes fueron tomadas el 1 y 2 de julio de 2010 por el NST con corrección de distorsión atmosférica por su espejo deformable de 97 actuadores. Para el verano boreal de 2011, en colaboración con el Observatorio Solar Nacional, el BBSO habrá actualizado el sistema de óptica adaptativa a uno que utiliza un espejo deformable de 349 actuadores.

Con el apoyo de la Fundación Nacional de Ciencia (NSF), la Oficina de Investigación Científica de la Fuerza Aérea, la NASA y el NJIT, el NST comenzó a operar en el verano boreal de 2009. Se recibió  apoyo adicional de la NSF, hace unos meses, para patrocinar más actualizaciones a este nuevo sistema óptico.

El NST será quien marque la senda para un telescopio terrestre aún mayor, el Telescopio Solar de Tecnología Avanzada (ATST), que se construirá la próxima década. El NJIT es investigador co-principal del ATST en este proyecto de la NSF. La nueva beca permitirá a Goode y sus colegas del Observatorio Solar Nacional (NSO) desarrollar un nuevo y más sofisticado tipo de óptica adaptativa, conocido como óptica adaptativa multiconjugada (MCAO). El nuevo sistema óptico permitirá a los investigadores incrementar el campo libre de distorsión para permitir mejores formas de estudiar estas grandes y desconcertantes áreas del Sol. MCAO en el NST será quien marque la senda para el sistema óptico de 4 metros de apertura del ATST del NSO, que llegará en la próxima década.

Los científicos creen que las estructuras magnéticas, como las manchas solares, son una clave importante para la comprensión del clima espacial. El clima espacial que se origina en el Sol, puede tener consecuencias directas en el clima y en el ambiente de la Tierra. Una tormenta fuerte puede interrumpir las redes eléctricas y de comunicaciones, destruir satélites e incluso exponer a pilotos de aviones, tripulación y pasajeros a radiación.

El nuevo telescopio ahora alimenta un sistema de óptica adaptativa de alto orden, que a su vez alimenta a tecnologías de próxima generación para la medición de campos magnéticos y eventos dinámicos usando luz visible e infrarroja. Las imágenes son realzadas por un sistema de computación paralela en tiempo real.

Goode y los científicos del BBSO han estudiado los campos magnéticos solares desde hace muchos años. Son expertos en combinar datos terrestres del BBSO con datos de satélites para determinar las propiedades dinámicas de los campos magnéticos solares.

Más información en:

http://www.njit.edu/

24 de agosto de 2010


Gemini

Probando la idea que las radiogalaxias poderosas (PRG) se han disparado en las interacciones entre galaxias, Cristina Almeida Ramos y Clive Tadhunter (Universidad de Sheffield, Reino Unido) y colaboradores obtuvieron datos de  imágenes profundas usando el Espectrógrafo Multi-Objeto de Gemini (OMG) en el telescopio Gemini Sur para estudiar la morfología de una muestra completa de 46 PRGs de corrimiento al rojo intermedio (0,05<z <0,7). En lo que representa el primer estudio sistemático de imágenes de una muestra importante de radiogalaxias usando un telescopio de la clase de 8 metros, el equipo buscó signos de compañeras cercanas en la muestra de radiogalaxias australes de Jy, en busca de los núcleos secundarios, envolturas y extensiones de bajo brillo superficial, características tales como colas de marea y puentes.

Las observaciones muestran que entre  el 78 y el 85% de esta muestra completa de PRGs presenta morfologías peculiares a niveles de brillo superficiales relativamente altos (?v= 23,6 mag / [segundo de arco]^2). Esta fracción de morfologías distorsionada es mucho mayor que para las elípticas sin emisiones de radio en la muestra de nivel de brillo similar, lo que implica que la interacción entre galaxia es probable que desempeñe un papel clave en el desencadenamiento de la actividad de radio/ AGN. Las peculiaridades morfológicas de las galaxias incluyen colas, aspas, puentes, depósitos, senderos de polvo, características irregulares, halos amorfos y núcleos múltiples, que son probablemente resultado de la fusión o encuentro cercano de galaxias en pares o en grupos. Para más de un tercio de la muestra, las morfologías son consistentes con galaxias observadas después de su primer paso por el pericentro, pero antes de la fusión final de los núcleos. Si las radiogalaxias han disparado la fusión de galaxias, la fusiñon no ocurre en una fase única. Además, dado que no sabemos las velocidades relativas de las galaxias, no es posible descartar la idea que la actividad de  algunas galaxias se ha disparado en los encuentros galaxia que finalmente no conducen a una fusión.

Al dividir la muestra sobre la base de los espectros ópticos, el equipo considera que sólo el 27% de las galaxias con débiles líneas ópticas muestran una clara evidencia de interacciones, en contraste con el 94% de las galaxias de potentes líneas de radio (SLRGs) que parecen estar interactuando. Este resultado es consistente con la idea que acreción de Bondi de gas caliente de la corona de rayos X alimenta muchas SLRGs. Sin embargo, la evidencia de interacciones y rasgos de polvo en una fracción de ellas indica que la acreción de gas frío no siempre se puede descartar.

Los resultados completos aparecerán en una próxima edición de Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Más información en:

http://www.gemini.edu/

23 de agosto de 2010


NASA/ JPL-Caltech

Los sistemas estelares dobles cerrados, podrían no ser los mejores lugares para que surja la vida, de acuerdo con un nuevo estudio usando datos del telescopio espacial Spitzer, de la NASA. El observatorio infrarrojo detectó una sorprendente cantidad de polvo alrededor de tres pares de estrellas maduras con órbitas muy cerradas. ¿De dónde proviene el polvo? Los astrónomos dicen que podría ser consecuencia de tremendas colisiones planetarias.

“Esto es ciencia-ficción en el mundo real”, dice Jeremy Drake del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsoniano (CfA), en Cambridge, Massachussetts. “Nuestros datos nos dicen que los planetas de estos sistemas podrían no ser tan afortunados: las colisiones podrían ser comunes. Teóricamente es posible que haya planetas habitables alrededor de este tipo de estrellas, por lo que si se hubiese desarrollado algún tipo de vida allí, podría estar condenada”.

Drake es el investigador principal de la investigación, publicada en la edición del 19 de agosto de 2010 de Astrophysical Journal Letters.

La clase particular de binarias, o estrellas dobles, del estudio trata sobre aquellas tan próximas cuanto puedan estar. Por ejemplo, las RS Canum Venaticorums o RS CVns, para abreviar, están separadas sólo unos 3,2 millones de kilómetros, o 1/50 de la distancia de la Tierra al Sol. Los pares de estrellas orbitan alrededor de un centro común en pocos días, mirándose entre sí con la misma porción de su superficie, como si giraran perpetuamente anudadas.

Estas estrellas tan unidas son similares al Sol en tamaño y, probablemente, tienen entre 1000 millones y unos pocos miles de millones de años. Pero estas estrellas giran mucho más rápido y, como resultado, tienen poderosos campos magnéticos y gigantescas manchas oscuras. La actividad magnética genera intensos vientos estelares – versiones huracanadas del viento solar – que frenan las estrellas, atrayendo a los dúos de twirling, con el tiempo. Y aquí es donde empezaría el caos planetario.

A medida que la distancia entre las estrellas se va estrechando, su influencia gravitatoria cambia y esto podría provocar perturbaciones en los cuerpos planetarios que orbitan ambas estrellas. Los cometas y planetas que pueden existir en los sistemas, empezarían a empujarse y chocar entre sí, a veces en potentes colisiones. Esto incluye a planetas que podrían estar teóricamente orbitando en la zona habitable de las estrellas dobles, una región donde las temperaturas permitirían que existiera el agua líquida. Aunque no se han descubierto planetas habitables alrededor de ninguna otra estrella que no sea el  Sol, actualmente se sabe que los sistemas estelares dobles cerrados albergan planetas; por ejemplo, un sistema que no estaba en el estudio, conocido como HW Vir, tiene dos planetas gigantes gaseosos.

“Este tipo de sistemas describen las últimas etapas de la vida de los sistemas planetarios”, dice Marc Kuchner, coautor que trabaja en el Centro de Vuelos Espaciales Goddard, de la NASA, en Greenbelt, Maryland. “Y su futuro es complejo y violento”.

Spitzer observó el brillo infrarrojo de discos de polvo caliente, aproximadamente a la temperatura de la lava fundida, alrededor de tres de tales sistemas binarios cerrados. Uno de los sistemas se marcó originalmente como sospechoso de tener exceso de luz infrarroja, en 1983, por el satélite astronómico infrarrojo IRAS. Además, los investigadores que usan Spitzer encontraron recientemente un disco templado de restos alrededor de otra estrella que resultó ser un sistema binario cerrado.

El equipo dice que el polvo normalmente debería haberse disipado y escapado de las estrellas para esta etapa madura de sus vidas. Ellos concluyen que algo – muy probablemente colisiones planetarias – debe por tanto haber arrojado polvo fresco. Además, debido a que los discos de polvo se han encontrado ya alrededor de cuatro sistemas binarios más viejos, los científicos saben que las observaciones no son una casualidad estadística. Es muy probable que esté teniendo lugar algo caótico.

Si existe cualquier forma de vida en estos sistemas estelares, y pueden mirar al cielo, tendrían una sobrecogedora visión. Marco Matranga, primer autor del artículo, del CfA y ahora astrónomo visitante en el Observatorio Astronómico de Palermo en Sicilia, dijo: “Los cielos deben tener dos enormes soles, como los que hay sobre el planeta Tatooine en La Guerra de las Galaxias”.

Otros autores incluyen a V.L. Kashyap del CfA y Massimo Marengo de la Universidad del Estado de Iowa, en Ames.

Las observaciones de Spitzer fueron realizadas antes que perdiera su líquido refrigerante en mayo de 2009, comenzando oficialmente su misión tibia.

Más información en:

http://www.cfa.harvard.edu/

En la Vía Láctea

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/08/26/ciencia/1282844005.html

El telescopio Kepler localiza
un ’sol’ con planetas

Ilustración de los dos planetas descubiertos por Kepler. | NASA

Ilustración de los dos planetas descubiertos por Kepler. | NASA

Rosa M. Tristán | Madrid

Actualizado viernes 27/08/2010 14:46 horas

Un equipo de astrofísicos norteamericanos ha detectado un nuevo sistema planetario, en el que habría dos astros del tamaño de Saturno orbitando en torno a una estrella similar al Sol, y uno más que, de confirmarse su existencia, tendría una masa similar a la de la Tierra.

El hallazgo, publicado esta semana en la revista Science, es el segundo de estas características que se realiza esta semana, después de que el Observatorio Austral Europeo anunciara la existencia de otro grupo de planetas en torno a una estrella.

En este caso, los científicos han utilizado los datos enviados durante siete meses desde el telescopio espacial Kepler, de la NASA, que orbita en torno al Sol desde su lanzamiento, en marzo del año pasado.

Los investigadores, bajo la batura de Matthew Holman, de la Universidad de Harvard, descubrieron la existencia de dos planetas de un tamaño similar a Saturno, el Kepler-9b y el Kepler-9c, cuyo periodo orbital sería de 19,2 y 38.9 días, respectivamente, con ligeras variaciones. Ello significaría que se encuentran muy cerca de su estrella.

Asimismo, apuntan la posibilidad de un tercer planeta, en este caso con una masa varias veces superior a la que tiene el nuestro, pero tan cercano a su astro (su año duraría sólo 1,6 días) que sería muy caliente.

Aunque no hay posibilidad de que haya vida en ninguno de ellos, se trata de uno de los sistemas planetarios más interesantes descubiertos hasta ahora.

Desde su lanzamiento, el telescopio Kepler ya ha localizado unos 700 candidatos a planetas en las más de 150.000 estrellas de la Vía Láctea que está controlando.

Su sistema de ‘caza’ consiste en detectar con sofisticados sensores ligeras variaciones en la luz que emiten las estrellas: cuando esta disminuye leventemente, significaría que está pasando por delante un objeto (se denomina tránsito) y si se repite con periodicidad se sabe que es un planeta.

Dada la distancia a la que se encuentran, casi todos los planetas localizados por Kepler son muy grandes o se encuentran muy cerca de las estrellas que orbitan.

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