Método permite predecir tormentas solares y proteger la vida de los astronautas
Miércoles, Mayo 30, 2007 por Jorge
Esta es una de esas noticias que le encanta a Joaquin Fabrega (sobre el SOHO).

Posner es un miembro del personal de investigación del instituto de investigación del Sudoeste en San Antonio, Tejas, y también trabaja en las oficinas de la NASA en Washington, D.C.
Las tormentas solares son enjambres de electrones, de protones y de iones pesados acelerados a gran velocidad por explosiones en el sol. Aquí en la Tierra nuestro planeta nos protege contra estas partículas con la atmósfera y campo magnético. Los astronautas en órbita de la tierra se encuentran bastante seguros también; El campo magnético de la tierra se extiende hacia fuera lo suficientemente lejos para protegerles. El peligro comienza cuando los astronautas dejan este escudo protector. La luna y Marte, por ejemplo, no tienen no campos magnéticos globales, y los astronautas que trabajen en la superficie de esos mundos podrían estar en peligro “afirma Posner.
“Una hora de advertencia reduciría las probabilidades de que un astronauta fuera cogido en una tormenta solar fuera de un hábitat lunar, donde los astronautas son las más vulnerables” añade Francis Cucinotta, principal científico para el programa de la radiación espacial de la NASA.
Las naves espaciales y los satélites también se beneficiarían. Los pulsos de partículas subatómicas pueden provocar errores y reinicios en los equipos informáticos de a bordo. Si, por ejemplo, el operador de un satélite sabe que se acerca una tormenta, puede poner el aparato en “modo seguro” hasta que la tormenta pase.
El tipo de partícula más temido por los expertos de seguridad es el ión, es decir, un átomo que ha perdido uno o más de su electrones y cuya carga está balanceada. “Los iones energéticos pueden dañar los tejidos y pueden provocar la rotura del ADN, causando problemas de salud, náuseas, cataratas o cáncer” comentaba Cucinotta.

Cada tormenta solar es una mezcla de electrones, de protones y de iones que pesan algo más cada uno que el anterior. Los electrones, siendo más ligeros y más rápidos que los otros llegan antes. Son como la vanguardia que proclama ¡los iones están llegando! Posner midió el tiempo y la intensidad de la curva de electrones para poder predecir la llegada de los iones, poco después.
La clave era el instrumento COSTEP, que forma parte de la carga útil del SOHO. COSTEP es un dispositivo que mide las partículas que provienen del sol y la energía contenida en esas partículas
Posner examinó centenares de tormentas hasta averiguar el patrón que había entre los electrones, su cantidad y energía y la posterior tormenta de iones.
El paso siguiente era probar sus resultados. Decidió probar la matriz en datos que COSTEP recolectó en 2003, un año que él no tenía todavía analizado y que no formó parte de la referencia tomada. Aplicó la matriz a los datos de los electrones y predijo con éxito las cuatro tormentas importantes de iones de 2003, pudiendo dar previsiones de su llegada entre 7 y 74 minutos antes de que estas se produjeran.
Posner dice que el método no es todavía perfecto, ya que en uno de los casos la predicción se podía haber hecho tan solo con 7 minutos de antelación, y también quiere evitar los falsos positivos, donde aparecieron electrones pero después no vinieron iones o fueron extremadamente débiles.
El método está siendo considerado actualmente por los planificadores de las misiones lunares futuras. “La técnica Posner reduce las probabilidades de exposición aumentando más de un 20 por ciento la protección disponible, permitiendo que los astronautas se aventuren más lejos de su puesto avanzado, “dice Cucinotta. “Son buenas noticias para la ciencia y la exploración.”
Noticia Original: NASA