Nuevos detectores podrían capturar imágenes en el espacio bajo severas condiciones
Domingo, Agosto 19, 2007 por Michael
Un detector en desarrollo por un equipo de científicos del Instituto de Tecnología Rochester y la Universidad de Rochester promete revolucionar las futuras misiones planetarias de NASA, siendo capaz de sobrevivir a los crudos ambientes del espacio. El nuevo detector será más pequeño y consumirá menos energía que los actuales. El novedoso diseño del circuito de lectura dará al detector una tolerancia a la radiación imposible de conseguir con los detectores ópticos estándares.
“Todos los beneficios llevarán a desarrollar misiones de más bajo costo y mayor producción científica”, dice Donald Figer, director del laboratorio y líder del proyecto. “Pero, ahora, la inmunidad a la radiación es el objetivo”.
“Nuestro detector captura imágenes analógicas que son digitalizadas directamente en cada píxel, lo que hace que la señal resulte menos susceptible a la radiación del ambiente”, menciona Ignjatovic, profesor asistente de ingeniería eléctrica y computacional.
El nuevo detector está basado en esta tecnología creada por Ignjatovic y sus colegas de UR, que provee una mejor resistencia a la radiación, por el contrario de los CCD convencionales, donde las señales analógicas deben viajar a lo largo de sensores para lograr la lectura del circuito, lo que, además desperdicia energía.
“Los detectores tolerantes a la radiación son una necesidad crítica para NASA en la exploración del sistema solar”, dice McGrath, científico de las misiones espaciales de NASA.
El detector será verificado en ambientes a muy baja temperatura, para imitar las condiciones del espacio. Se espera que el nuevo detector tenga un mejor rango dinámico y mayor sensibilidad a las longitudes de onda cortas y que, algún día, pueda ser usado para capturar imágenes hiper-espectrales desde una plataforma en órbita a los planetas, o satélites, permitiendo la búsqueda de lagos de agua en Europa e hidrocarburos en Titán, y determinar la composición química de una superficie sin la necesidad aterrizar sobre ella.