
Un año después del lanzamiento, los científicos que trabajan en la misión japonesa Hinode, con la participación del ESA, han realizado una reunión en el Trinity Collage de Dublín, para discutir los últimos resultados sobre misterios solares – incluyendo nuevas perspectivas sobre las llamaradas solares y la inversión térmica coronal.
Hinode (“Sol Naciente” en japonés) fue lanzado para estudiar los campos magnéticos del Sol y su papel al activar la atmósfera solar e inducir las erupciones solares. Con su Espectrómetro de Imágenes en el Ultravioleta Extremo (EIS), es posible establecer ahora claramente la fuente de erupciones durante las llamaradas solares y encontrar nuevas pistas sobre los procesos de la inversión térmica de la corona. EIS es un espectrómetro de alta velocidad.

Hinode en órbita.
La cámara EIS parte la luz que proviene del plasma solar (un gas tenue y altamente variable), en sus distintos colores (llamadas líneas espectrales), proporcionando una información detallada sobre este plasma. La velocidad de los gases es medida por el efecto de Doppler – el mismo efecto que es utilizado por los radares de la policía para detectar a motoristas que aceleran.
“Hinode es un ejemplo impresionante de la cooperación internacional y ahora nos está ayudando a solucionar los misterios del Sol con nuevos y espectaculares datos,” dice Bernhard Fleck, científico de los proyectos Hidone y SOHO.

La corona solar (imagen en grande aquí)
Keith Mason, del “Science and Technology Facilities Council” (STFC) dijo, “nuestro sol es una dinámica y violenta entidad y los astrónomos europeos han desempeñado un papel crucial para entenderlo; desde la primera observación de una llamarada solar al trabajo actual de predecir y proteger contra los arrebatos del Sol.”
Las explosiones energéticas masivas que inducen las llamaradas solares, pueden dañar los satélites artificiales y plantear una radiación peligrosa para los astronautas. A pesar de décadas de estudio, muchos aspectos de este fenómeno no se entienden bien. Las observaciones de Hinode ahora arrojan luz sobre los posibles mecanismos que aceleran a las partículas solares durante las llamaradas.

Plasma en “puntos oscuros”
Louise Harra del Laboratorio Científico Espacial de Mullard, de la University College London, conduce el equipo del EIS. Ella dijo, “sabíamos que las llamaradas solares pueden afectar un área extensa del Sol, yéndose a veces detrás de las “misteriosas” manchas solares. Usando Hinode, hemos podido, por primera vez, adaptar una cámara fotográfica de alta velocidad para el material que hay en estas áreas oscuras – que pueden tener veinte veces el diámetro de la Tierra.”
“Hemos atestiguado el fluir de material desde la zona oscura como consecuencia de la llamarada, alimentando el flujo de la partícula potencialmente peligrosa para cualquier cosa en su trayectoria mientras cruza rápidamente el espacio, 2000 veces más rápido que un avión de combate”

Hinode (Solar-b)
Estas áreas oscuras se descoloran al alejarse de la llamarada, después de varios días. “A largo plazo, entender las tormentas solares a este nivel de detalle permitirá que hagamos mejores predicciones del “tiempo (clima) espacial”. Esto es fundamental para las telecomunicaciones basadas en los satélites, que hoy en día utilizamos.”, agregó ella.
Ichiro Nakatani, director de proyecto Hinode de JAXA comentó, “nos encanta que, casi un año después del lanzamiento, estemos descubriendo nuevas cosas sobre nuestra estrella más cercana, además de los descubrimientos que quedan por venir. Los años de duro trabajo para desarrollar el satélite están dando sus frutos.”
Desde el 27 de mayo de 2007, los científicos europeos tienen acceso libre a los datos y a las espectaculares imágenes de Hinode. Este acceso libre es posible gracias a la apertura del “Hinode Science Data Centre” en Noruega, desarrollada por el Instituto de Astrofísica Teórica en la Universidad de Oslo en nombre de la ESA y del Centro Espacial Noruego. La ESA junto con Noruega contribuyen en una parte a esta misión solar.
La otra parte de la contribución a Hinode consiste en cobertura terrestre a través de la estación de descarga de SvalSat en Svalbard, que cuadruplica casi la tasa de datos, aumentando considerablemente la captura de datos científicos de Hinode. Svalsat es la única estación en el mundo que puede recibir los datos de Hinode durante cada una de sus 15 órbitas diarias.
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Noticia original: ESA