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Altos vientos en la Pequeña Mancha Roja de Júpiter PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Pedro León   
viernes, 30 de mayo de 2008

http://www.sondasespaciales.com/index.php?option=com_content&task=view&id=11088&Itemid=42

 

Usando datos de la sonda New Horizons de la NASA y dos telescopios en la Tierra, un equipo internacional de científicos ha encontrado que una de las mayores y más nuevas tormentas del Sistema Solar – la Pequeña Mancha Roja de Júpiter – tiene unas de las mayores velocidades de viento jamás detectadas en cualquier planeta.
Los investigadores de New Horizons combinaron observaciones de su sonda, la cual sobrevoló Júpiter en febrero de 2.008, con datos del Telescopio Espacial Hubble y del Very Large Telescope del European Southern Observatory en el desierto de Atacama en Chile. Esta es la primera vez que una imagen cercana en alta resolución de la Pequeña Mancha Roja ha sido combinada con imágenes potentes desde la órbita y el suelo en longitudes de onda entre el ultravioleta y el infrarrojo medio.
La PMR de Júpiter (LRS en inglés) es un anticiclón, una tormenta cuyos vientos circulan en la dirección opuesta a la de un ciclón (en el sentido contrario a las agujas del reloj en este caso). Tiene casi el tamaño de la Tierra y un rojo similar de la mayor y bien conocida Gran Mancha Roja (GMR ó GRS en inglés). La dramática evolución de la PMR comenzó con la unión de tres pequeñas tormentas blancas que habían sido observadas desde los años 30. Dos de esas tormentas de unieron en 1.998 y el par combinado se unió con una tercera gran tormenta joviana en el año 2.000. A finales de 2.005 por razones aun desconocidas, la tormenta combinada se volvió roja.

Las nuevas observaciones confirman que la velocidad de los vientos en PMR se han incrementado sustancialmente sobre los vientos de las tormentas precursoras, las cuales habían sido observadas por los Voyagers y por Galileo en las pasadas décadas. Los investigadores midieron las últimas velocidades del viento y la dirección usando dos mosaicos de imágenes tomadas por la cámara LORRI de New Horizons, tomadas con 30 minutos de diferencia para seguir los movimientos de las nubes. New Horizons obtuvo las imágenes desde una distancia de 2,4 millones de kilómetros desde Júpiter con una resolución de 14,4 kilómetros por píxel. Las máximas velocidades del viento en la PMR son de 618 kilómetros por hora (entre 155 y 190 metros por segundo), excediendo los 251 kilómetros por hora de una tormenta categoría 5 en la Tierra.


Vientos en la PMR captados por LORRI. Tienes una animación del viento. Imagen: NASA/Johns Hopkins University Applied Physics Laboratory/Southwest Research Institute

“Esta tormenta está aun en desarrollo, y algunos de los cambios permanecen misteriosos”, dice el Dr. Andrew Cheng del Applied Physics Laboratory de la Universidad Johns Hopkins, quien lidera el estudio. “Este único conjunto de observaciones nos da pistas sobre la estructura de la atmósfera y su comportamiento; desde esto, esperamos aprender mucho sobre como estas grandes perturbaciones atmosféricas se forman en los mundos del Sistema Solar”.

La venerable Gran Mancha Roja de Júpiter ha decrecido lentamente en tamaño durante las pasadas décadas. Además, una extraña “conmoción global” en la atmósfera de Júpiter comenzó antes de la visita de New Horizons el pasado año. Esta conmoción incluye la desaparición de actividad en el Cinturón Ecuatorial Sur (lo cual deja la Gran Mancha Roja como una tormenta aislada), la aparición de una perturbación sur tropical al norte de la Pequeña Mancha Roja y otros espectaculares cambios en las nubes.

“Esta es una rara oportunidad para combinar observaciones de un poderoso conjunto de instrumentos, ya que Júpiter no será visitado de nuevo por una nave hasta el año 2.016 como muy pronto”, dice Cheng, cuyo equipo publica su trabajo en el número de junio de 2.008 del Astronomical Journal.

Los científicos han combinado los mapas de imágenes realizados por LORRI de los movimientos de nubes con las imágenes en visible del Hubble y las imágenes del infrarrojo medio del VLT. Las últimas técnicas permiten a los científicos ‘ver’ la estructura termal y la dinámica por debajo de las capas de nubes visibles, porque las longitudes de onda termales infrarrojas (que indican calor) pueden pasar a través de las nubes más altas. “Estas nuevas observaciones confirman que las estructuras termales, las velocidades de los vientos y las estructuras de las nubes de la PMR son muy similares a los de la Gran Mancha Roja”, dice el Dr. Hal Weaver, miembro del APL y del equipo de New Horizons. “Ambas, la PMR y la GMR se extienden hacia la estratosfera, hacia alturas mayores que las de las pequeñas tormentas en Júpiter.”

Las observaciones ofrecen pistas a los misterios de porqué la GMR y ahora la PMR son tan rojas. Las velocidades de los vientos y la fuerza total de la PMR se han incrementado sustancialmente en los siete años transcurridos entre las observaciones de Galileo y de New Horizons, durante las cuales la tormenta se volvió roja. “Esto apoya la idea de un mecanismo dinámico común que explicaría en enrojecimiento de los dos mayores sistemas de anticiclones en Júpiter, y una de las posibilidades es que los vientos de las tormentas extraigan material del interior”, dice el Dr. Amy Simon-Miller del Centro Goddard de la NASA.

En su informe, los científicos se preguntan sobre la futura evolución de las dos tormentas gigantes de Júpiter. La PMR casi rivaliza con la menguante GMR en tamaño y velocidades de los vientos. Las nuevas observaciones termales y de vientos apuntan a una interacción entre la perturbación tropical sur, la PMR y una cálida región ciclónica al sur de la PMR, formando un complejo que podría dejar enana a la Gran Mancha Roja.

”La Gran Mancha Roja podría no ser siempre la mayor y más fuerte tormenta en Júpiter”, dice el Dr. Glenn Orton del JPL de la NASA. “El seguimiento continuo de la constantemente cambiante atmósfera de Júpiter nos dará seguro nuevas sorpresas”.

· Noticia original JHUAPL

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