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Opportunity ve una variable historia del clima marciano en Victoria

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Escrito por Pedro León   
martes, 26 de mayo de 2009
 

Uno de los dos rovers marcianos de la NASA ha observado una completa colección de cambios ambientales que ocurrieron durante miles de millones de años en un cráter marciano. El rover marciano Opportunity ha estudiado el anillo y el interior del cráter Victoria en el planeta rojo desde septiembre de 2.006 hasta agosto de 2.008. Los hallazgos clave de estos trabajos fueron publicados en la edición del 22 de mayo de la revista Science y refuerzan y expanden lo que los investigadores han aprendido de la exploración de Opportunity de dos cráteres similares más pequeños tras el aterrizaje en Marte en 2.004.

 

El rover ha revelado los efectos del viento y el agua. Los datos muestran que el agua vino y se fue repetidamente hace miles de millones de años. El viento persistió mucho después, dejando arena y dunas entre los antiguos episodios de agua. Estas actividades aun modelan la forma del terreno en la actualidad. En Victoria, los barrancos inclinados y las suaves alcovas se alternan alrededor del borde de un cuenco de 800 metros de diámetro. Los bordes escarpados y otras estructuras indican que el crater fue una vez menos de lo que es hoy, pero que la erosión del viento lo ha ampliado.

“Lo que nos llevó al cráter Victoria es la gruesa sección de capas de rocas expuestas allí”, dice Steve Squyres de la Universidad de Cornell y el investigador principal de la misión. “El impacto que excavó el cráter hace millones de años proporcionó una oportunidad de oro y la durabilidad del rover nos ha hecho aprovecharla”.

Fotografiando el anillo del cráter y el interior, Opportunity inspeccionó capas de las pendientes alrededor del cráter, incluyendo las zonas con estratos de más de 10 metros de grosor. Patrones distintivos indican que las rocas se formaron por dunas que se desplazaron y que más tarde se convirtieron en roca, según Squyres y los 33 co-autores de los hallazgos.

Los instrumentos del brazo del rover estudiaron la composición y la textura detallada de las rocas justo fuera del cráter y de las capas expuestas en una alcova llamada “Duck Bay”. Las rocas encontradas en el cráter incluyen restos de un meteorito el cual podría ser parte de la roca espacial que hizo el cráter.

Otras rocas en el anillo del cráter fueron aparentemente excavadas desde la profundidad cuando el objeto impactó. Estas rocas tienen un tipo de pequeñas esferas ricas en hierro o esférulas, que el equipo del rover ha llamado ‘arándanos’ (blueberries) cuando Opportunity las vió por primera vez en 2.004. Las esférulas se formaron por interacción del agua penetrando en las rocas. Las esférulas en las rocas más interiores del cráter son mayores que las observadas en las capas superiores, sugiriendo la acción de aguas subterraneas que fueron más intensas a mayores profundidades.


Panorama tomado con la cámara de navegación de Opportunity entre los soles 1.506 y 1.510 en abril de 2.008

 

Dentro de Duck Bay, el rover ha encontrado que de alguna manera, las capas inferiores difieren de las superiores. Las capas más bajas muestran menos sulfuros e hierro y más aluminio y silicio. Esta composición concuerda con los hallazgos de Opportunity en el pequeño cráter Endurance, a unos 6 kilómetros de Victoria, indicando que los procesos que variaron las condiciones ambientales fueron de escala regional y no local.

Las primeras observaciones de Opportunity mostraron la interacción de las rocas volcánicas con el agua ácida para producir sales de sulfatos. Arenas secas ricas en estas sales se convirtieron en dunas. Bajo la influencia del agua, las dunas se petrificaron en rocas. Una posterior alteración por el agua produjo las esférulas ricas en hierro, cambios en el mineral y poros angulosos que se formaron cuando los cristales se disolvieron.

Una roca desde el espacio creó un hoyo de unos 600 metros de diámetro y 125 de profundidad. La erosión del viento deformó los bordes del hoyo y lo rellenó parcialmente, incrementando el diámetro un 25 por ciento y reduciendo la profundidad un 40 por ciento.

Desde que dejó el cráter Victoria hace ocho meses, Opportunity ha estado en camino para estudiar un cráter llamado Endurance que es unas 20 veces mayor que Victoria. El rover ha recorrido una quinta parte de lo que será un camino de 16 kilómetros hacia su nuevo destino.

· Noticia original NASA

 

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