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CONCURSO

Viaje al espacio sin salir de la Tierra

  • 300 alumnos catalanes han contactado por videoconferencia con la Estación Espacial
  • Son los ganadores del mejor proyecto de ciencia educativa en el espacio
ESA)
Los alumnos disfrutan atentamente de una videoconferencia con los tripulantes de la European Space Agency / (Foto: ESA)
Actualizado lunes 21/09/2009 20:30 (CET)
VANESSA G. FERNÁNDEZ
 

BARCELONA.- Su semana ha empezado en las estrellas. Unos 300 alumnos catalanes han viajado al espacio. Virtualmente, eso sí, y de la mano del astronauta Frank De Winne. “¡Alucinante!”, decía una de las jóvenes que abarrotaba el auditorio del Museo de la Ciencia CosmoCaixa. Los estudiantes contactaron en directo con la Estación Espacial Internacional de la European Space Agency (ESA), capitaneada por De Winne, que flota suspendido en la sonda Odisey.

Se utilizaron las últimas tecnologías para conectar por videoconferencia a los estudiantes españoles con la ESA, el museo Technopolis de Mechelen (Bélgica), el Museo Nacional de la Ciencia de Milán y el centro NOESIS de Tesalónica (Grecia).

La mayoría de escuelas de los diferentes países habían ganado el concurso Take your class into space, organizado por la ESA para escoger el mejor proyecto de ciencia educativa a bordo de una estación espacial. Y el mejor fue del profesor del IES Guindàvols (Lleida) Anicet Cosialls: ‘¿Cómo se pesa a los astronautas?’

Los estudiantes de ESO y Bachillerato pudieron preguntárselo directamente a De Winne, el primer comandante europeo de la ISS (International Space Station), que orbita alrededor de la Tierra, a unos 400 kilómetros de altitud. Los alumnos calcularon la masa de un objeto en una sonda espacial midiendo el tiempo de las oscilaciones de un objeto entre dos muelles, así anulaban el efecto de la gravedad. El segundo experimento fue conjunto, De Winne lo realizaba a bordo del laboratorio Columbus mientras los alumnos lo hacían en CosmoCaixa para comparar los efectos de sumergir dos placas de cristal separadas en la Tierra y en el espacio.

El contacto con un astronauta despierta vocaciones científicas entre los más jóvenes. “A todos los estudiantes les fascina el espacio”, afirma Anicet Cosialls, profesor de Introducción a la Astronomía.

El final de la jornada espacial fue épico: los jóvenes se reunieron en la Plaza de la Ciencia para lanzar un cohete. El alumno Víctor Gil, de 3º de ESO de la escuela Guindàvols, incluso había construido él mismo un cohete casero.

 

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