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Por Sergio Taleisnik
Con la presentación del nuevo presupuesto, se formalizó la cancelación del Programa Constelación y se anunciaron grandes programas de investigación.

Finalmente, se acabó el misterio. La NASA conoce su futuro, y constituye un giro de 180º con respecto a sus planes previos. El programa Constelación o Constellation, tal como fue concebido en 2004 durante la administración del Presidente Bush, no verá la luz del día ya que será reemplazado por un programa de investigación y desarrollo que soporte misiones en algún futuro.
El Presidente Obama presentó hoy el presupuesto para el año fiscal 2011, y la NASA anunció cómo continuaría trabajando de acuerdo al presupuesto asignado. En ese marco, se celebró esta tarde una conferencia de prensa realizada por el administrador de la NASA, Charlie Bolden, acompañado por la jefa ejecutiva de finanzas de la NASA. Los medios norteamericanos habían anticipado la cancelación de Constellation la semana pasada, pero nadie supo la profundidad de los cambios hasta hoy.
La cancelación del programa Constellation elimina definitivamente los cohetes Ares I, Ares V y la cápsula Orión. También se cancelan los objetivos de volar a la Luna y a Marte en los próximos años. Esto no implica el abandono definitivo del objetivo de explorar con humanos estos cuerpos celestes, por el contrario, Obama espera que su cambio de planes brinde a la NASA nuevas herramientas que faciliten llegar a esos objetivos en un futuro.
Como contrapartida de tantas cancelaciones se anunció un significativo aumento del presupuesto de la NASA, junto a una serie de iniciativas que, según Bolden, deberían “perseguir un enfoque más eficiente y sostenible de los vuelos espaciales”.
La NASA otorgó respaldo para completar las últimas cinco misiones del transbordador, eliminando así la posibilidad de agregar nuevas misiones. Con esto, el transbordador se retirará este año o en 2011 en caso de que alguna misión retrase su lanzamiento.
Tal como se esperaba, se anunciaron fondos para extender la vida de la Estación Espacial Internacional (EEI) hasta el año 2020 o incluso más adelante. También, se anunciaron incentivos tanto para incrementar el caudal de investigación llevada a cabo en la EEI, como para multiplicar la cantidad de instituciones que participen en los experimentos. Si bien hoy no se habló acerca de cómo harían los astronautas de la NASA para viajar a la EEI luego del retiro del transbordador, es un hecho que utilizarán las naves rusas Soyuz hasta que Estados Unidos posea su propio medio de acceso.

La EEI existirá hasta el año 2020 o aún más
A su vez, y como ya se venía anticipando en algunos medios, se anunció el incentivo al sector privado para que pueda proveer acceso de astronautas a la órbita baja terrestre. Esta iniciativa no es nueva para la agencia espacial norteamericana ya que implica la profundización del programa COTS de la NASA, que hace ya varios años trabaja junto a emprendimientos privados como SpaceX o Bigelow para proveer carga a la EEI. Si bien ambos emprendimientos aun se encuentran en desarrollo, y a pesar del desafío extra que implica transportar humanos en lugar de carga, Bolden expresó su entusiasmo y confianza en relegar esta tarea al sector privado: “nadie se preocupa por la seguridad más que yo […]; les doy mi palabra que estos vehículos serán seguros”. Además el Administrador de la NASA aseguró que el programa “permitirá que NASA se ocupe de realizar el trabajo de vanguardia que necesitamos” .
El gran incentivo al desarrollo de nuevas tecnologías para la exploración espacial es probablemente la apuesta más fuerte de este enorme cambio. Las iniciativas incluyen:
• Un plan de desarrollo y demostración de tecnologías tales como reabastecimiento de combustible en órbita, módulos habitables inflables, encuentros y acoples automáticos de naves en órbita, medios avanzados de propulsión en el espacio, utilización de recursos naturales extraterrestres, etc.
• Desarrollo de tecnologías que permitan la creación de cohetes lanzadores de grandes cargas, investigando medios de propulsión para las primeras etapas de los cohetes junto con otros componentes clave. Se buscaría así reducir costos en futuros diseños incrementando la eficiencia.
• Misiones robóticas a la Luna, Marte y sus lunas, asteroides y el espacio profundo con el objetivo de investigar futuros destinos de exploración humana. Se buscaría detectar potenciales peligros para futuras misiones humanas, como así también buscar la presencia de recursos naturales con vistas a su utilización.
• Un programa de incentivos al desarrollo tecnológico en el sector privado, centrado en áreas clave como comunicaciones, sensores, robótica, materiales, propulsión, etc.
• Inversión significativa para modernizar el Centro Espacial Kennedy.
• Acentuación de la participación de la NASA en actividades de control climático mundial.
• Incentivo al desarrollo de tecnologías relacionadas a la aeronáutica, persiguiendo una mayor seguridad y más responsabilidad ambiental.
• Aumento de fondos para la educación.
Como se puede apreciar, el plan estimula la investigación, el desarrollo, la actividad privada y la educación. La NASA espera que este nuevo enfoque “asegure que futuros exploradores del espacio tengan herramientas, capacidades y conocimientos que hoy sólo podemos imaginarnos”. La ex astronauta Sally Ride, que participó en la Comisión Augustine, dijo hoy que esta iniciativa “es un voto de confianza a la NASA, la pone en un camino sustentable y la trae de vuelta a sus raíces, en el camino de la innovación”.
Sin embargo, la ausencia de misiones de exploración espacial tripulada, caracterizada por la cancelación de Constellation y la falta de un nuevo plan de exploración humana, ha generado un intenso malestar en parte de la población: mientras que muchos perderían sus empleos y tendrían un futuro incierto, otros acusan a Obama de entregar el liderazgo espacial estadounidense a otras potencias mundiales.

El plan deberá ser aprobado por el Congreso norteamericano
Varios legisladores ya se han hecho eco de estas protestas: el ex astronauta y actual senador demócrata por Florida Bill Nelson publicó en su web “se reemplazarán muy lentamente los empleos en Florida, corriendo el riesgo de entregar el liderazgo espacial a China y Rusia, y confiándonos demasiado en emprendimientos comerciales”. A su vez el senador republicano Pete Olson, representante de muchos empleados del Centro Espacial Johnson, exclamó en su web que “Obama no puede decir que EEUU es una nación ascendente cuando cede intencionalmente el liderazgo espacial a otras naciones. Contrario a su pensamiento, este presupuesto nos lleva a un camino de imprudentes gastos.”
El presupuesto deberá pasar ahora por el Congreso estadounidense, donde varios legisladores ya se anunciaron en contra de los cambios. Sin embargo, se espera que el partido demócrata, al cual pertenece Obama, y con mayoría en ambas cámaras legislativas, apoye el proyecto de su presidente.
La decisión ha sido tomada. ¿Será este cambio una acertada apuesta al futuro o un trágico tropiezo para la exploración espacial? Sólo el tiempo lo dirá.